
Hablar de proyectos inmobiliarios cuenca hoy en día es hablar de una ciudad que atraviesa un momento muy particular de crecimiento urbano. Cuenca, reconocida por su patrimonio cultural, su arquitectura colonial y su calidad de vida, se ha convertido también en uno de los polos inmobiliarios más activos del Ecuador. Grupos nacionales e internacionales han puesto su atención en la ciudad, impulsando desarrollos que combinan vivienda, comercio, salud y servicios, en una escala que hace pocos años parecía reservada solo a Quito o Guayaquil.
Esta transformación no es casualidad. Datos recientes muestran que la inversión inmobiliaria en Cuenca pasó de representar apenas el nueve por ciento de la oferta en 2019 a un veintiocho por ciento en la actualidad, un salto que refleja la confianza de constructores, inversionistas y compradores en el potencial de la ciudad. Este crecimiento se explica por varios factores que se combinan de forma favorable: buena calidad de vida, un centro histórico reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad, precios todavía competitivos frente a otras capitales y una demanda constante tanto de residentes locales como de personas que llegan desde otras provincias o desde el exterior.
Uno de los proyectos que mejor ilustra esta nueva etapa es La Maison, desarrollado por la constructora Uribe Schwarzkopf en la avenida Ordóñez Lasso, en el sector de Álamos. Se trata de una torre de aproximadamente quince pisos que combina un hotel de cinco estrellas con departamentos de vivienda, marcando la llegada de un jugador de gran escala al mercado cuencano después de dos años de búsqueda de terreno adecuado. Este tipo de desarrollos mixtos, que integran hospedaje y residencia en un mismo edificio, son una tendencia que empieza a consolidarse en la ciudad y que eleva el estándar de construcción y diseño arquitectónico local.
Otro desarrollo de alto impacto es Paseo Solano, un complejo de uso mixto que se levanta sobre la avenida Fray Vicente Solano, en el sector El Ejido, una de las zonas comerciales más importantes de la ciudad. Este proyecto, impulsado por el Grupo Campana en asociación con la empresa cuencana FEGroup, combina residencias, oficinas, comercio y servicios educativos bajo un concepto que se aleja del modelo tradicional de edificios de un solo uso. Su construcción está planificada para un plazo de veintiocho meses, con inicio previsto en el primer semestre de 2026, lo que lo convierte en una de las obras más comentadas del momento.
Zonas con mayor plusvalía
Al analizar dónde se concentran los proyectos más relevantes de la ciudad, aparecen de forma constante sectores como la avenida Ordóñez Lasso, Puertas del Sol, Misicata, Totoracocha, San Sebastián, Ricaurte y la llamada Zona Rosa, cerca de la entrada al centro histórico. Estas áreas se han consolidado como los puntos de mayor plusvalía de Cuenca, gracias a su cercanía a vías principales, parques, comercios y una infraestructura urbana cada vez más completa. La avenida Ordóñez Lasso, en particular, se ha convertido en un corredor donde conviven varios proyectos residenciales de distintas escalas, desde edificios boutique hasta torres de mayor altura.
En este eje se encuentran propuestas como NOA, con precios desde noventa y siete mil quinientos cuarenta y dos dólares, e Iskay, con valores desde ochenta y tres mil dólares, ambos ubicados sobre esta misma avenida. También destaca el Edificio Rübik, otro desarrollo residencial en la misma zona, que se suma a un conjunto de edificaciones modernas que han cambiado el perfil urbano de este sector en los últimos años. La concentración de proyectos en esta avenida no es casualidad, ya que combina cercanía al río Tomebamba, vías de acceso rápido y un entorno residencial consolidado que sigue atrayendo a compradores e inversionistas.
En el sector de Puertas del Sol se desarrolla Oikos, presentado como un proyecto destacado dentro de la oferta actual de la ciudad, con unidades en venta y nueva construcción. Este sector ha ganado reconocimiento por su ubicación estratégica y por la calidad de las edificaciones que allí se levantan, consolidándose como una de las zonas preferidas para quienes buscan departamentos de gama media y alta con buena proyección de valorización a futuro.
Por otro lado, en Totoracocha se ubica Torres del Sol, mientras que en la Ciudadela de los Ingenieros se completó la venta total del Edificio Pablos, un dato que refleja la buena acogida que tienen ciertos proyectos residenciales en sectores consolidados de la ciudad. En Ricaurte, una zona en constante expansión, destaca el Edificio Emunah, con precios desde sesenta y dos mil trescientos sesenta y cinco dólares, una opción más accesible para quienes buscan su primera vivienda sin alejarse demasiado del casco urbano.
Comercio, salud y grandes inversiones
El crecimiento inmobiliario de Cuenca no se limita a la vivienda. La ciudad también está viviendo una expansión importante en infraestructura comercial y de servicios. Uno de los proyectos más esperados es el Mall del Alto, que se construye frente al Mall del Río, sobre la Circunvalación Sur, con una inversión de cien millones de dólares y apertura prevista para abril de 2026. Esta obra representa una de las inversiones comerciales más grandes de la historia reciente de la ciudad y promete transformar la dinámica comercial de todo el sector sur.
En el ámbito de la salud, se desarrolla la ampliación de la Clínica Santa Ana, ubicada en la avenida Paucarbamba y Florencia Astudillo, un proyecto que fortalece la oferta de servicios médicos privados en la ciudad. Este tipo de inversión resulta relevante porque la presencia de infraestructura de salud de calidad cerca de zonas residenciales suele influir positivamente en la percepción de valor de los proyectos de vivienda ubicados en sus alrededores.
También se ejecuta un complejo inmobiliario de uso mixto impulsado por Banco Guayaquil, con una inversión superior a veinte millones de dólares, que combina componentes financieros, comerciales y posiblemente residenciales dentro de un mismo desarrollo. Además, en la avenida Gran Colombia y Eduardo Crespo Malo, en la entrada al centro histórico conocida como la Zona Rosa, se construye el primer Novotel del Ecuador, parte del complejo AURUM Distrito Urbano, desarrollado por Plaza GYE y Fundamento Soluciones Urbanas. La llegada de una cadena hotelera internacional como Accor es un indicador claro de que Cuenca está siendo vista como un destino con proyección turística y de negocios a nivel nacional.elmercurio.com+1
En esta misma Zona Rosa, la constructora cuencana Ejeproy desarrolla el proyecto Aurum, con inversión local, lo que demuestra que el crecimiento inmobiliario de la ciudad no depende únicamente de capital externo, sino que también existe un fuerte componente de emprendimiento y desarrollo propio de la región. Esta combinación entre inversión nacional, internacional y local es una de las señales más claras de la madurez que está alcanzando el sector inmobiliario cuencano.
Opciones accesibles y programas de vivienda
No todo el crecimiento inmobiliario de Cuenca se concentra en proyectos de gran escala o alto valor. La ciudad también cuenta con iniciativas orientadas a facilitar el acceso a la vivienda para familias de ingresos medios y medios bajos. La Empresa Municipal de Urbanización y Vivienda, Emuvi, desarrolla proyectos como el Condominio Bicentenario, en la calle San Miguel de Ricaurte, con setenta y siete departamentos desde sesenta y siete mil dólares y ocho locales comerciales desde cuarenta y nueve mil dólares, todos con dos y tres habitaciones, gas centralizado, casa comunal y áreas verdes.
También destaca la Séptima Fase de la Urbanización Los Capulíes, con treinta y seis departamentos desde cincuenta y seis mil novecientos hasta setenta y tres mil dólares, ubicada en una zona privilegiada vía a Ochoa León, y el Condominio Casa Cordero, con veintinueve departamentos desde setenta y tres mil novecientos dólares, ubicado muy cerca del centro histórico. Estas iniciativas municipales muestran que, junto al crecimiento de grandes inversiones privadas, existe también un esfuerzo por mantener alternativas de vivienda accesible dentro del tejido urbano de la ciudad.
Otras opciones interesantes en el mercado incluyen proyectos como Proyecto Milán, en el sector El Batán, con departamentos de dos dormitorios desde ciento veinticuatro mil dólares y un diseño moderno con vistas hacia la Catedral Nueva, o Vasco, un edificio de diez plantas en Yanuncay con ochenta y ocho departamentos y cuatro locales comerciales. También se encuentra Equium Estudios, un edificio de apartamentos tipo estudio en Huaynacápac, con precios desde ochenta mil dólares, pensado para quienes buscan una vivienda compacta pero moderna y bien equipada.
Este panorama tan variado permite que cada persona encuentre una alternativa acorde a su presupuesto y a sus objetivos, ya sea comprar su primera vivienda, mudarse a un espacio más amplio o iniciar una inversión inmobiliaria con proyección de crecimiento. La combinación entre proyectos de lujo, desarrollos de gama media y programas de vivienda social hace que Cuenca ofrezca opciones para un espectro muy amplio de compradores, algo que no siempre es fácil de encontrar en otras ciudades del país.
En definitiva, Cuenca vive un momento de expansión inmobiliaria que combina patrimonio histórico con modernidad, inversión nacional con capital internacional y vivienda de lujo con programas accesibles. Sectores como Ordóñez Lasso, Puertas del Sol, Solano, Misicata y Ricaurte concentran gran parte de esta dinámica, mientras nuevas infraestructuras comerciales y de salud terminan de consolidar a la ciudad como uno de los destinos más atractivos del Ecuador para vivir, invertir y proyectar un futuro patrimonial sólido. Para quien busca aprovechar este momento, entender las zonas de mayor plusvalía, los proyectos en desarrollo y las alternativas de financiamiento disponibles es el primer paso para tomar una decisión inmobiliaria acertada.
